8 oct. 2013

El Danegeld y Etelredo II

Uno de los términos de la cultura nórdica que es indispensable conocer. Se llama danegeld a los tributos que los vikingos cobraban a los reyes a cambio de no destruir y saquear sus tierras. A menudo, los efectivos del rey eran insuficientes para hacerles frente, o, de ser suficientes, corrían el caso de graves pérdidas que los dejarían desprotegidos en futuros ataques. Ello motivaba muchas veces que los reyes prefiriesen pagar la retirada de los vikingos y quitarse de problemas. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no todos los impuestos que exigían los vikingos podían denominarse danegeld, pues a menudo también utilizaban una práctica muy habitual: secuestrar altos dignatarios del reino en cuestión y cobrar un alto rescate por sus cabezas.
Los danegeld fueron recaudados en multitud de lugares dentro de Inglaterra y de Francia, pero en esta ocasión nos centraremos en el caso inglés, y más concretamente, en el rey Etelredo II.
Etelredo II en un rollo genealógico de los reyes de Inglaterra (Royal MS 14 B VI f001r), fechado entre 1300 y 1340, tres siglos posterior a la vida de Etelredo.
Etelredo el Indeciso, llamado así por su debilidad de carácter, nació en el año 968. Debido al asesinato de su hermano mayor, Eduardo el Mártir, Etelredo subió al trono en el 978, con tan sólo 10 años de edad, convirtiéndose en Etelredo II. Los vikingos, que habían comenzado verdaderos ataques sistemáticos a Inglaterra en torno al 850 (aunque ya realizaran pillajes desde el inicio de su historia, como el de Lindisfarne), no se detuvieron durante el reinado de Etelredo, sino que se comienzan a hacer particularmente intensos entre los años 988 y 1000.
En el año 991, Olav Tryggvason remontó el Támesis con 83 navíos, obteniendo una victoria en la batalla de Maldon, tras la cual Etelredo decidió comenzar a pagar el danegeld. Veamos qué dice la Crónica Anglosajona de este año:
"991 d. C.: En este año fue Ipswich saqueada; e inmediatamente después fue asesinado el concejal Britnoth en Maldon. En este mismo año se consideró necesario dar un tributo, por primera vez, a los Danes ["danes" no implicaba que fueran daneses; de hecho; Olaf Tryggvason era noruego], por el gran terror que crearon sobre las costas. Este primer tributo fueron 10.000 libras. El primero que aconsejó esta medida fue el Arzobispo Siric [Sigerico el Serio]."
En el 994, Olav regresó a Noruega, pero le reemplazó Svend Barba Hendida (o Barbapartida en función de la traducción, en cualquier caso, Svend I). En este caso tomaron la ciudad de Londres, arrasando, quemando y asesinando por donde pasaran, atendiendo a la Crónica Anglosajona. Finalmente Etelredo y su consejo decidieron pagarles un nuevo tributo para alejarles de las costas, y dicho tributo subió ahora hasta 16.000 libras de plata.

Pero ahora quiero mostrar algo muy curioso. Este es un gráfico confeccionado por mí mismo (como se puede ver, yo de informática lo justo), donde aparecen recogidos todos los danegeld de que fue víctima Etelredo II.
Como se puede apreciar, el dinero exigido en los danegeld no sólo fue cada vez mayor, sino que además el aumento del tributo exigido no tenía un límite determinado. Es decir, del primer danegeld al segundo aumentaron 6.000 libras, y más tarde 8.000 y 12.000, para acabar aumentando, de 1012 a 1018, 40.500 libras. ¡Casi el doble del danegeld del 1012! ¿Por qué aumentan tan progresivamente los danegeld exigidos?
La raíz de este aumento la encontramos en Etelredo II. Como ya se mencionó, Etelredo recibió el apodo de "el Indeciso" por su debilidad de carácter, lo que se tradujo en una gran pasividad. Tan sólo tomó una gran decisión, que le acarreó grandes problemas. El 13 de noviembre del año 1002 (en la festividad de San Bricio de Tours), habiendo pagado ya tres danegeld, y debido a que los vikingos amenazaron con quitarle la vida a él y a su consejo y con tomar el reino entero, ordenó la masacre de todos los Danes (Barthélemy, en Los Vikingos, los menciona como "daneses", pero como ya hemos visto, podían ser perfectamente noruegos, de manera que actualmente podría traducirse mejor como "nórdicos" o "vikingos") que vivieran en el sur de Inglaterra, en ciudades como Oxford, Gloucester, Londres o Bristol. En Oxford se encontraron restos de entre 34 y 38 hombres jóvenes, considerados, según una de las hipótesis, como los vikingos masacrados.
Sin embargo, dio la casualidad de que entre aquellos masacrados se encontraba Gunhilda, la hermana de Svend I, junto a su marido. Esto fue la excusa que Svend necesitaba para intensificar sus ataques y exigir más tributos.
En agosto del 1013, Svend I llevará a cabo un verdadero ataque contra las costas inglesas, comenzando por la isla de Sándwich y destruyendo todo a su paso. Una de las hipótesis defiende que el origen de la canción infantil London bridge is falling down ("El puente de Londres está cayendo") se remonta a este ataque de Svend I, cuando los londinenses tuvieron que derribar su puente para evitar que cruzase. Sea como fuere, finalmente consiguió cruzar, y el 23 de diciembre de 1013 fue proclamado rey de Inglaterra, aunque murió a las 5 semanas y Etelredo fue restituido.

Y finalizamos la entrada con polémica, concretamente, con el último de los danegeld que hemos recogido. Y es que existen dos hipótesis para esta fecha. En primer lugar, Barthélemy defiende que este último danegeld data de 1016, y no de 1018. Hay que tener en cuenta que Etelredo II murió en 1016, de manera que esa diferencia de dos años marca la transición entre su reinado y el de Canuto el Grande (amén de otros conflictivos reinados intermedios), que subió al trono en 1018. Sin embargo, la Crónica Anglosajona, fuente primaria, y por tanto posiblemente más fiable, data este tributo en el 1018. Veamos lo que se dice de este año:
"1018 d. C.: En este año fue el pago del tributo sobre toda Inglaterra; lo que fue, en conjunto, setenta y dos mil libras, además de lo que los ciudadanos de Londres pagaron; y eso fueron diez mil quinientas libras. Parte del ejército marchó entonces a Dinamarca; y cuarenta barcos permanecieron con el rey Canuto (...)."
 Dicho de otra manera, esta hipótesis, bastante más posible, defiende que Canuto el Grande, en 1018, se vio con la suficiente seguridad económica como para cubrir un gasto de 72.000 libras tan sólo de su parte, más otras 10.500 recaudadas sólo en Londres. Todo para pagar el tributo a los asaltantes, y a cambio quedarse con 40 de sus barcos para formar su guardia personal.
Sin embargo, queda una última duda: ¿quiénes eran los asaltantes? Es un asunto complejo, pero los asaltantes eran Canuto el Grande y su ejército.
El motivo de esto se debe a la problemática del reinado de esta época. Cuando Etelredo murió, subió al trono uno de sus 12 hijos, Edmundo II Costado de Hierro. Sin embargo, desde un año antes de que Etelredo muriese, Canuto, hijo de Svend I, ya había estado realizando incursiones contra Inglaterra. ¿El motivo? Debido a que Svend I había sido brevemente rey de Inglaterra, Canuto tenía tanto derecho a la corona como Edmundo II, sin embargo, al retirarse a Dinamarca, Etelredo aprovechó para ser reelegido, y de él pasó el reinado a Edmundo. Furioso, vuelve a reclamar su corona, y en 1016 arremete con 160 barcos (una auténtica flota teniendo en cuenta las pequeñas correrías vikingas).
En 1018, Canuto el Grande será rey de toda Inglaterra (ya se contará en detalle la revuelta anterior en otra entrada), y como tal asumirá el pago de sus incursiones y devolverá la mayoría de su flota a Dinamarca, manteniendo 40 de sus barcos.

Parodia sobre el danegeld que realizan Horrible Histories y donde podemos ver a Etelredo II pagando tributos a Olaf Tryggvason y a Svend I (en inglés)


BIBLIOGRAFÍA
-Anglo-Saxon Chronicle
-Barthélemy, P., Los vikingos. Ediciones Martínez Roca, Barcelona, 1989

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